A muchas personas les cuesta creer que Dios realmente quiera que estén bien. Cuando sufren personalmente o ven cómo un ser querido padece una enfermedad y dolor, se desaniman y piensan que sus oraciones no están siendo escuchadas. Entonces llegan a la conclusión de que Dios debe de estar permitiendo que esto ocurra o, peor aún, que Él mismo lo ha provocado. Ambas ideas son erróneas y ambas ponen en duda la bondad de Dios.
En su enseñanza «Dios quiere que estés sano», Andrew comparte la verdad sobre lo que el amor y la gracia incondicionales de Dios ya nos han proporcionado, incluida la sanidad.
Andrew desentraña misterios como la soberanía de Dios, las leyes de la fe y mucho más. Si tú o alguien que conoces necesita sanidad, ¡esta enseñanza es para ti!